Las nanas salen de las entrañas, junto al corazón, desde el alma, muy dentro. Las nanas son voz sola de mujer, a pelo, ná de nana, nana y ná, el niño y tó, no hay nada más. Por eso hemos querido mostrároslas así, como se cantaban, sin adornos ni aderezos.

Estas nanas vinieron con nuestra niña Cuba. Son para Cuba y Beltrán, a ellos se las cantamos para que no se queden sin la música de la cuna, la que se queda dentro y ya no se va nunca, para que no se queden sin nuestras nanas, las que nos cantaron, nos durmieron, nos acunaron y nos llenaron la cabeza con los primeros sonidos, con recuerdos, con voces de abuelos…!

Qué tiempo es este en el que los niños no escuchan nanas! Estas nanas son también para los abuelos Eusebio y Pilar, por cantarnos siempre, acunarnos, regalarnos muchos abuelos, música, y por no rendirse nunca en este precioso oficio.

Estas nanas son un agradecimiento a los que siempre están, a Guti y Carlos Porro, por sus nanas, consejos, ánimos y por sus quereres. A Luis, por acogerme en su casa y recoger con tanto cariño y paciencia la voz que ahora os brindamos. A Esther, por dibujar nuestras nanas en delicadas acuarelas espolvoreadas de oro. A María, por dar forma a este proyecto, que empezó siendo el mejor regalo que podía hacer a Cuba y Beltrán.

Nanas con ná

(2014)

Nanas con ná

(2014)

Las nanas salen de las entrañas, junto al corazón, desde el alma, muy dentro. Las nanas son voz sola de mujer, a pelo, ná de nana, nana y ná, el niño y tó, no hay nada más. Por eso hemos querido mostrároslas así, como se cantaban, sin adornos ni aderezos.

Estas nanas vinieron con nuestra niña Cuba. Son para Cuba y Beltrán, a ellos se las cantamos para que no se queden sin la música de la cuna, la que se queda dentro y ya no se va nunca, para que no se queden sin nuestras nanas, las que nos cantaron, nos durmieron, nos acunaron y nos llenaron la cabeza con los primeros sonidos, con recuerdos, con voces de abuelos…!

Qué tiempo es este en el que los niños no escuchan nanas! Estas nanas son también para los abuelos Eusebio y Pilar, por cantarnos siempre, acunarnos, regalarnos muchos abuelos, música, y por no rendirse nunca en este precioso oficio.

Estas nanas son un agradecimiento a los que siempre están, a Guti y Carlos Porro, por sus nanas, consejos, ánimos y por sus quereres. A Luis, por acogerme en su casa y recoger con tanto cariño y paciencia la voz que ahora os brindamos. A Esther, por dibujar nuestras nanas en delicadas acuarelas espolvoreadas de oro. A María, por dar forma a este proyecto, que empezó siendo el mejor regalo que podía hacer a Cuba y Beltrán.